04 enero 2014

Goodbye 2013

Me va a costar destacar algo del año pasado. Creo que no ha sucedido nada a lo que le de una importancia enorme o muy destacable pero haré el intento de contaroslo, aunque no será un resumen tan perfecto como otros años. Así que disculpadme si soy algo soso.

Todo comenzó en enero. Podemos decir que todo fue estudiar poco y sacar buenas notas y más de lo mismo hasta el verano. De aquí destacaría estar con algunos compis de clase pero poco más, ya hablé sobre mi año de carrera en esta entrada. Entre medias de todo eso cada vez salia más y más con una amiga y trataba de evitar quedarme en casa. Eso me permitió conocer a muchas más personas y de hecho me obligó a hacerme conocer más.

En verano mayormente lo pasé con dos personas: un amigo de mi barrio con el que cada día tengo mejor amistad (y de hecho, creo que confiamos al 100% el uno en el otro) y con esa misma chica de antes y sus amistades. Es con esa chica con la que encontré un grupo de amistades muy bueno, pero que por desgracia se chafó terminando el verano por una riña estúpida. No volví a verme en el resto del año ni con ella ni con el grupo, aunque por suerte quiero pensar que todo está arreglado. También durante el verano y el año fui a varios salones de manga por toda Andalucía, y con ello conocido a más gente, incluso recordado a otras (por suerte o desgracia). Además me encontré con más señores de ETL.

Al comenzar el segundo año de carrera descubrí que por desgracia muchas personas no son tan responsables como decían ser, y que mucha gente esconde una cara muy oscura. Por suerte el reencontrarme con ciertos compañeros siempre es buena señal, aunque es verdad que no nos divertimos tanto como el año pasado, y quizás hay más pasotismo.

¿Trabajo? No ¿Novia? Alucinaciones ¿Sueños y objetivos vitales cumplidos? Creo que no. Al menos sólo una parte: conseguí comprar muchas cosas que deseaba (como la maravillosa Canon 600D), conseguí aprobar todo con incluso matrículas, y logré conocer a personas. Creo que la mayor ventaja de todo este 2013 ha sido que he forjado aún más mi orgullo propio: los miedos de la infancia ya no me afectan, tengo una personalidad y no me da miedo mostrarla. La opinión destructiva me resbala y sólo valoro las opiniones constructivas. Pero creo que me he vuelto más soso. Más duro, menos creativo y menos locura y simpatía.

No me gusta ser un héroe solitario porque ni soy un héroe ni merezco caminar sin apoyo. O quizás es que ya soy mayor. O quizás es que ya no veo fantasía en el mundo, ni veo milagros. El objetivo principal de este año será ser feliz. Porque no es que este año no lo haya sido, pero debería serlo más.