22 octubre 2011

Diario de sueños

Al fin, me he decidido a crear un diario donde escribiré todos mis sueños. Con sueños, hablo de eso que veo cuando cierro mis ojos, y dejo que mi cuerpo descanse, hablo de lo que veo durmiendo.

No os dejaré el link al blog. De hecho, aunque vayáis a mi perfil no veréis dónde está. Ciertos sueños que tengo (o tendré) pueden dar lugar a confusiones y pensamientos que no tienen nada que ver con la realidad. No quiero que nadie se sienta confuso por mi caótica mente, y menos por lo que veo durmiendo.


Supongo que Yume Nikki ha tenido que ver mucho en esto.

Cada vez que duermo, sueño, hasta varias veces, y lo recuerdo. Soy onironauta. Es decir, tengo la capacidad de controlar, dominar, moldear mis sueños como yo quiera, crear todo un mundo y con un soplido, destruirlo, en mi cabeza. Literalmente. Pero, también he de decir, que en las últimas semanas, no he podido controlar lo que sueño, o más bien, no he tenido ganas de hacerlo. He preferido ver que es lo que mi mente puede mostrarme sin que yo piense, cómo un espectador, un fantasma omnipotente que está, o como un protagonista, que sigue el juego a lo que le digan, para que no se den cuenta de que sabes que es un sueño, no destruir la ilusión. ¿Qué por qué? Porque, los últimos sueños que he tenido, han sido muy bonitos, y no he querido tocarlos, no he querido acabarlos, aunque por dentro, sabía que al abrir los ojos, todo iba a ser un engaño.

Por eso, porque necesito entender, no mis sueños, sino mi mente, mi otro "yo", escribiré lo que veo durmiendo.

Tengo otros problemas en mi vida, este no es el más importante, ni me molesta demasiado, pero supongo que si voy arreglando desde mi mismo, podré ser poco a poco, más feliz.