Todo este artículo viene a raíz de una discusión que tuve con un amigo sobre RPG Maker. Él defendía que un juego aparecido con ese programa no merecía la pena, mientras que yo pensaba justo lo contrario. Aquí haré una recopilación de algunas de las ideas y dudas aparecidas durante la discusión.
En mis primeros años entrando por la puerta del videojuego, concretamente en consolas, veía un lugar plagado de poderosas compañías que creaban para sus propias plataformas monopolizando el mercado. Sólo unos cuantos privilegiados tenían la "suerte" de conseguir un kit de desarrollo para generar sus propios juegos, y el desarrollo de videojuegos como oficio era algo tan extraño como extravagante. Porque, después de todo, los videojuegos era
juegos para niños y algo que
no tenía futuro. Con los años de algo estrafalario y
friki es ahora un común, una industria cultural reconocida por la legislación española y al mismo nivel que cualquier otro sector audiovisual como el cinematográfico o discográficas. Esos niños que jugaban han crecido, y ahora son
adultos que juegan, con lo que han hecho marcar su forma de ver el entretenimiento y la cultura. No es extraño pensar que muchos de esos viejos y nuevos jugadores quieran añadir su granito de arena dentro del mundo que les apasiona, es decir,
volverse desarrolladores.
Pero en cuanto entramos en lo que se ha creado, surgen dudas. Cualquiera podría preguntarse si es bueno que hayan tantos desarrolladores, y si la calidad de estos es tan buena como la de las grandes empresas. Porque con tanta oferta, no todo puede ser bueno..¿verdad? ¿Acaso merece tanto la venta un producto creado por una persona que uno creado por un equipo? ¿De verdad merece ganar beneficio alguien que ha creado un videojuego valiéndose de herramientas que no son de su creación? ¿El que crea todo desde cero es mejor que ese de antes o el equipo? ¿Es bueno para la industria que surjan esas personas con juegos indie? ¿Y es bueno para esas personas que la industria exista? Esas son dudas que pueden aparecer, pero en este artículo me centraré en el debate sobre el mérito de ciertos juegos indie contra otros.
Para ejemplificar sobre lo que vendrá a continuación, usaré dos juegos indie que en su desarrollo son muy distintos, pero en su éxito muy similares: To the moon (TtM), y Cave Story (CS).