13 octubre 2012

Bullying

No sabéis lo que es hasta que lo vivis. No lo sabéis. Nadie conoce el sentimiento de una persona a la que le pasan esas cosas. Nadie es consciente de ello. Quizás, si lo cuenta, el resto de personas dicen "que pena, que lástima". Pero no se centrarán. Lo tomarán como "una fase", un mal día, un "ya se le pasará", desentendiendose de los problemas que esa persona es completamente incapaz, al menos en ese momento, de solucionar por si misma. Porque lo único que necesita alguien que sufre bullying, es una persona que le escuche.

Nada más. No necesita que le defiendan. No necesita un héroe. Necesita que le digan cómo superarse, cómo afrontar a esas personas que hacen su vida imposible. Quizás esa si que sea la verdadera definición de héroe, alguien que haga cambiar tu visión de la vida. La gente que escucha de verdad escasea. El sentir que te oyen, es importantísimo, casi tanto como que te entiendan. Porque entender, sólo puede entenderlo realmente alguien que también ha pasado por una situación similar, pero escuchar, podría hacerlo cualquiera, que tuviese dos cojones para hacer lo que debe hacer.

¿Y a que viene toda esta parrafada? Pues viene a razón, de que por desgracia yo sufrí bullying a una escala que deseo no recordar. Porque estuve a punto de dejarlo todo, muchísimas veces. Y porque, por desgracia, Amanda Todd, no pudo aguantar lo mismo que otros aguantamos.



Desde luego, no conozco a Amanda. No sabía nada de su vida, no sabía ni que existía. Pero entiendo perfectamente todo lo que sentía. Me siento culpable en cierto modo de no poder ayudar a estas personas antes de que todo se caiga. Me siento identificado porque no soy capaz de mentir y decir "todo irá mejor" cuando obviamente todo indicaba que iría mal. Tengo la vaga sensación de que ha hecho lo correcto, pero al mismo tiempo la gran decisión de que NO es lo correcto. Porque puede que durante 15 años de su vida todo haya sido oscuridad, pero siempre puede cambiar algo.

Las cosas cambian. Quizás durante tu vida sigas estando mal, y ese pasado no puedes repararlo. Seguramente todas las noches recuerdes a esas personas que te dañaban tanto, con una mezcla de rencor y temor. Es muy divertido para ellos insultar a otras personas, y olvidarse de que insultan a personas. Pero no es una opción guiarse por esos imbéciles y ese pasado para tomar la decisión de darle un final. El final está en el futuro, no en el pasado.

Perdonadme. No sé que más decir sobre esto...en realidad, no quiero decir más, me siento fatal. Ojalá pudiese hacer algo.